27 años no son nada…

Todo depende como se sienta uno, o al menos eso dicen.

Cada año que pasa me dan menos ganas de organizar el festejo. Será normal? No es tanto por el “viejazo” sino por la fiaca de empezar a ver que hacer, donde, a quienes invitar, etc.

Igual también uno piensa en todo el tiempo que ya pasó, todo lo que uno vivió en 27 años y se reconforta (o se enganña) pensando que cuando pasen 27 años más va a tener 54 que no es TAAAAN terrible.

En 27 años aprendí a respirar, a caminar, a comer solo, a ir al baño solo, a hablar, a hacer reír, a hacer llorar, a tener compañeritos, a divertirme solo, a tomar el colectivo, a volver solo a casa, a andar en bicicleta (sin rueditas), a nadar, a correr, a tener amigos que durarían (espero) toda la vida, a andar en moto, a enamorarme de la naturaleza, a barrenar olas, a amar, a ganar, a perder, a competir, a divertirme compitiendo, a vivir solo, a vivir acompañado, a compartir, a decir que si, a decir que no, a decir tal vez, a escuchar, a dejar pasar, a descontrolar, a volver a tomar el control, a estudiar, a resignar, a volver a tener ganas, a estar en total desequilibrio, a volver a recuperar el balance, a invertir, a gastar, a manejar, a saber que hacer cuando chocás, a trabajar, a delegar, a recibir órdenes, a trabajar en equipo, a tener paciencia, a no ser tan paciente, a extrañar, a olvidar, a querer y muchas cosas más.

Hoy, luego de 27 años, le agradezco a cada una de las personas que me enseñó cada una de estas cosas. Viendo un poco atrás entiendo mejor porqué soy como soy. Uno es el fruto de sus vivencias y experiencias. Uno es el fruto de lo que hace y de las respuestas que recibe de los demás. Por eso las gracias a cada uno de uds que influyeron de alguna manera en lo que soy hoy. Háganse cargo!!

27 años no son nada, esperen a que cumpla 60…

Emito

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